La terapia de integración cerebral es un enfoque terapéutico que se centra en optimizar la forma en que el cerebro procesa la información y coordina sus distintas funciones. Parte del principio de que el aprendizaje, la conducta y la regulación emocional dependen de una adecuada conexión entre diferentes áreas cerebrales, y que ciertos bloqueos pueden afectar el desempeño diario.