La terapia de biomagnetismo es un enfoque alternativo que trabaja con la aplicación de imanes en zonas específicas del cuerpo, partiendo de la idea de que el organismo funciona mediante campos electromagnéticos que pueden desequilibrarse. Según esta práctica, ciertos puntos del cuerpo estarían relacionados entre sí y responderían al estímulo magnético, favoreciendo procesos de regulación interna.