La Terapia de Movimiento Somático es un enfoque terapéutico que parte de la idea de que el cuerpo guarda experiencias emocionales y patrones de respuesta aprendidos a lo largo de la vida. A través del movimiento consciente, lento y guiado, se busca aumentar la percepción corporal y reconocer cómo las emociones, el estrés y los traumas se manifiestan físicamente.